Un ventilador de tejado es un orificio en una superficie impermeabilizada, cubierto por un equipo. La mayoría de los problemas de esta categoría no son aerodinámicos: tienen que ver con el agua, el viento y cómo acceder al ventilador de forma segura para realizar tareas de mantenimiento.
Dirección de descarga
Vertical, descarga ascendente. El aire se expulsa hacia arriba, alejándose del tejado. Así se evita que el aire de extracción vuelva a entrar directamente por las tomas de aire cercanas. Esta configuración es necesaria para la extracción de cocinas y humos cuando el aire descargado está contaminado.
Horizontal, descarga lateral. El aire se descarga hacia los lados, cerca del tejado. Tiene un perfil más bajo, está menos expuesto al viento y es más económico. Es adecuada para la extracción general de aire limpio, pero no cuando es importante evitar la reentrada, porque la pluma sigue la superficie del tejado y puede llegar a las tomas de aire.
La reentrada es el problema que genera quejas, y se decide en la fase de distribución. La descarga vertical, una altura adecuada de la chimenea y la separación de las tomas de aire son los tres factores determinantes. También importa la dirección del viento predominante: si el ventilador se instala a barlovento de una toma de aire, el aire descargado puede llegar a ella independientemente de la dirección de descarga.
La bancada de tejado
La bancada de tejado es el bastidor elevado sobre el que se coloca el ventilador, y cumple más funciones que el propio ventilador:
- Altura sobre la superficie del tejado para impedir que el agua estancada y la nieve entren por la abertura. En zonas con acumulación de nieve, se necesitan bancadas más altas.
- Remate impermeabilizante para integrar la bancada en la impermeabilización del tejado; las filtraciones suelen producirse en esta unión.
- Aislamiento de la bancada para evitar la condensación en la cara interior cuando hace frío, una causa frecuente de goteos que se confunden con una filtración.
- Soporte estructural que distribuya el peso del ventilador y la carga del viento sobre la estructura del tejado.
El contratista de cubiertas debe instalar las bancadas junto con el tejado, antes de que llegue el ventilador. Abrir un hueco en un tejado terminado y añadir después la bancada es el origen de la mayoría de las filtraciones alrededor de los ventiladores.
Viento y nieve
Un ventilador de tejado queda expuesto en la superficie del edificio más sometida al viento. Esto tiene dos consecuencias:
Fuerza de elevación. El viento que pasa sobre un tejado crea succión. Las fijaciones deben resistirla, y en zonas expuestas a huracanes o tifones se necesitan sistemas de sujeción específicos. El peso propio del ventilador no basta para sujetarlo.
Efectos del viento en el rendimiento. Un viento fuerte que cruza la descarga puede reducir el caudal o provocar un flujo inverso a través de un ventilador parado. Cuando esto sea relevante, conviene especificar una banda cortavientos o una caperuza con el perfil adecuado.
La nieve añade carga y puede bloquear la descarga. En zonas con nieve, la altura de la bancada y la disposición de la descarga deben tener en cuenta la acumulación prevista.
Compuertas antirretorno
Un ventilador de tejado parado deja un hueco abierto. Sin una compuerta, el viento impulsa aire, lluvia y nieve hacia el interior del edificio; además, en edificios calefactados, la pérdida de calor a través de los ventiladores parados puede ser considerable durante el invierno.
Las compuertas por gravedad son económicas y suficientes para muchos usos. Las compuertas motorizadas cierran mejor y convienen cuando la pérdida de calor es importante o cuando el ventilador forma parte de un grupo en paralelo: un ventilador parado sin compuerta permite que los ventiladores en funcionamiento desvíen el flujo a través de él, creando un bypass.
Acceso y el problema que nadie prevé
Los ventiladores de tejado requieren mantenimiento periódico: rodamientos, correas, limpieza y mecanismos de las compuertas. La cuestión práctica es cómo puede acceder un técnico de forma segura.
Estos aspectos deben resolverse durante la fase de diseño, no descubrirse más tarde:
- Una ruta segura hasta el ventilador: pasarela, trampilla de tejado o acceso mediante escalera.
- Protección contra caídas si el ventilador está cerca de un borde.
- Espacio libre suficiente alrededor del ventilador para abrirlo y trabajar.
- Interruptor de aislamiento junto al ventilador para impedir que se ponga en marcha mientras alguien manipula sus componentes.
- Un medio para bajar el motor o el rodete, si el tamaño del ventilador lo requiere.
Si cuesta acceder a un ventilador, es menos probable que reciba mantenimiento, y los fallos resultantes suelen atribuirse al equipo.
Extracción de aire con grasa
La extracción de cocinas merece una mención aparte porque modifica varios requisitos: normalmente es obligatoria la descarga ascendente; el ventilador necesita un drenaje y un sistema de recogida de grasa; las bases con bisagra son estándar para poder inclinar el ventilador durante la limpieza; y la frecuencia de limpieza es una cuestión de seguridad contra incendios, no de rendimiento. Instalar un ventilador de tejado de uso general en un conducto de cocina es un error de especificación recurrente y grave.
